Pokémon Rubí y Zafiro, lanzados en 2002 para la consola Game Boy Advance, marcaron un hito en la saga al introducir a los jugadores en la región de Hoenn, un mundo lleno de paisajes tropicales, selvas exuberantes y complejos ecosistemas. Con estos juegos, los desarrolladores dieron un paso importante en la evolución de la franquicia, mejorando las mecánicas de combate y presentando un mundo mucho más dinámico y detallado. Las novedades como los combates dobles, que permitieron batallas entre equipos de dos Pokémon, fueron una de las características más destacadas que ofrecieron nuevas estrategias y profundización en la jugabilidad.


Además, Rubí y Zafiro trajeron consigo un número considerable de Pokémon nuevos, expandiendo el universo de criaturas y ofreciendo a los jugadores más opciones para construir sus equipos. La historia de estos títulos se centra en la rivalidad entre dos equipos: el Equipo Magma, que busca expandir la tierra, y el Equipo Aqua, que desea aumentar los océanos. Este conflicto involucró a los legendarios Kyogre y Groudon, cuyos enfrentamientos eran clave para el destino de la región, lo que añadió una capa de drama épico a la narrativa. Los jugadores, como entrenadores, debían detener a estos equipos y asegurar el equilibrio entre los elementos de la naturaleza.

Finalmente, Pokémon Rubí y Zafiro no solo cautivaron a los fanáticos con su jugabilidad y diseño innovador, sino también con la implementación de una mayor interacción social a través del uso del cable Link para intercambiar y batallar. Esta capacidad para conectar jugadores y el aumento en la conectividad online con funciones como el "sistema de batallas y concursos" continuaron consolidando la saga como un fenómeno global. Estos títulos sentaron las bases para futuras entregas y siguen siendo recordados como una de las mejores experiencias de la franquicia, tanto por la crítica como por los jugadores.

POKEMON ZAFIRO

POKEMON RUBÍ